Efecto del paso del tiempo en nuestra piel

Escrito por Dra. Petra Mª Vega el Domingo, 18 Noviembre 2018.

Activa la Salud, Blog del Experto, Efecto del paso del tiempo en nuestra piel

La piel, es el mayor órgano de nuestro cuerpo, nos separa y une a la vez con el medio externo y como consecuencia la piel es el órgano que más cambia y se renueva, por tanto requiere un especial y constante cuidado.

Cubierta por la película hidro-lipídica (sudor y sebo) es, la primera barrera defensiva contra las agresiones externas sobre todo frente al desarrollo de los microorganismos presentes en nuestra piel, además mantiene el grado de hidratación cutánea y le otorga a la piel su aspecto aterciopelado.

La piel consta de tres capas, que, de superficie a profundidad son:

  • Epidermis - Dermis - Hipodermis

 

Epidermis

Es la capa más superficial, y por tanto la primera barrera frente al medio externo, siendo la que más se deteriora, por esto también es la que más se regenera, mediante la descamación, que es la eliminación de células muertas que son sustituidas por células nuevas. En la epidermis no hay vasos sanguíneos, y por tanto no sangra ni deja cicatriz.

La Epidermis tiene la función de mantener la hidratación y proteger la piel de la radiación solar.

Dermis

Situada debajo de la epidermis, tiene un espesor de unos cuatro milímetros y proporciona elasticidad y tersura a la piel.

Es rica en vasos sanguíneos y linfáticos que aportan nutrientes, terminaciones nerviosas, glándulas sebáceas, folículos pilosebáceos y glándulas sudoríparas que trabajan en conjunto.

La función más importante de la Epidermis, es ser el tejido de sostén de la piel, gracias a sus células especializadas llamadas fibroblastos, que fabrican fibras de colágeno y elastina. El colágeno se organiza en haces y es el responsable de dar firmeza y resistencia de los tejidos. La elastina, más fina es la que proporciona la elasticidad, volviéndose más rígidas con la edad. Todas estas fibras que forman una malla, se encuentran inmersas en la matriz dérmica, que es un gel formado por ácido hialurónico, mucopolisacáridos y ácido condroitinsulfúrico. El ácido hialurónico, además de un gran antioxidante, es el que capta y retiene el agua, manteniendo el grado de hidratación adecuado para que la malla pueda realizar su función.

Con la edad el ácido hialurónico pierde parte de esa capacidad de captar y retener agua, lo que origina un peor funcionamiento de las mallas fibrosas. Otros factores que agravan este proceso son el estilo de vida, el sol, el tabaco y el alcohol.

Hipodermis

Situada debajo de la dermis, se conoce también como tejido subcutáneo, contiene numerosas células de grasa (adipocitos) y está cubierta por una densa red de vasos sanguíneos. Además de proteger y aislar es la reserva más importante de energía del organismo.

Cómo afecta la edad en la piel

Con el paso del tiempo, los fibroblastos pierdan su capacidad para producir fibras de colágeno de calidad, a la vez que se produce una disminución de la síntesis de Ácido Hialurónico en la matriz dérmica, lo que provoca una falta de elasticidad de la piel y la aparición de arrugas, debido a la deshidratación y a la mala calidad del colágeno que impide a la Dermis desarrollar correctamente sus funciones de sostén. El resultado es un adelgazamiento y descolgamiento de la piel.

A esto se suman los efectos del sol que se acumulan a lo largo de toda la vida, estimulando la desorganización de los melanocitos (responsables de la uniformidad del color de la piel) que se acumulan, dando como resultado la aparición de manchas y de otras lesiones vasculares superficiales.

Las glándulas sebáceas, cuya función es dependiente de las hormonas, al disminuir estas también se atrofian, con la consiguiente disminución del sebo, apareciendo una piel seca y áspera.

Si además la persona fuma, el tabaco produce en la piel, una vasoconstricción de los vasos sanguíneos que alimentan la dermis, provocando la llegada de menos nutrientes y oxígeno a la misma, que lo manifestara deshidratándose, dilatando los poros y en general con un aspecto desvitalizado y falto de frescura.

Independientemente de todos estos factores, cada piel manifiesta el paso del tiempo con predominio de uno o otros signos, por eso los tratamientos para mejorar y prevenir los efectos y signos de la edad de la piel deben ser siempre individualizados tras una exhaustiva valoración por un especialista.

Más información del centro:  CLINICA VEGA

♥ Si necesitas un Especialista, puedes acceder con ventajas especiales concertadas con Activa la Salud: Ver y Pedir cita online


Si te ha gustado este post, puedes ayudar a otras personas compartiendolo en Redes Sociales.